



¡En El Gato con Botas no paramos de explorar! Esta semana hemos tenido una visita muy especial en nuestras aulas de Torrejón de Ardoz: el Pollo Pepe.
Como ya sabéis, a Pepe le encanta comer, pero hoy ha necesitado nuestra ayuda para encontrar todo su maíz. A través de este hilo conductor tan divertido, hemos diseñado una actividad de estimulación sensorial donde los peques han sido los auténticos protagonistas.
¿Qué hemos trabajado en esta actividad?
En nuestra escuela infantil creemos que el aprendizaje real ocurre cuando se activan todos los sentidos. Con el maíz como elemento principal, nuestros alumnos han podido:
- Explorar texturas y colores: Identificando el amarillo vibrante y el tacto rugoso de los granos.
- Desarrollar la psicomotricidad fina: Utilizando cucharas, cuencos y huevos para realizar trasvases, una técnica esencial para la coordinación ojo-mano.
- Aprender con los cinco sentidos: No solo hemos usado las manos; la vista, el oído al caer el maíz y hasta el olfato han entrado en juego.
- Fomentar el interés: Al enlazar la actividad con uno de sus personajes favoritos, el éxito y la atención han estado asegurados.
El éxito de aprender jugando
Partir de los intereses de los niños es la clave de nuestro proyecto educativo en Torrejón de Ardoz. Cuando un niño se emociona, el aprendizaje se vuelve significativo y duradero.
Ver sus caras de concentración y alegría al «alimentar» al Pollo Pepe nos confirma que los materiales naturales y el juego heurístico son el mejor camino para su desarrollo.
Si te ha gustado ver cómo disfrutamos con el Pollo Pepe, te invitamos a profundizar en por qué este tipo de dinámicas son tan importantes para el desarrollo de los más pequeños. No te pierdas nuestro artículo sobre la importancia de la experimentación sensorial en la escuela infantil, donde te contamos los beneficios de estas propuestas pedagógicas.
